Los Mejores Bares de Zicatela: Guía de Vida Nocturna
Zicatela no es solo la playa con las olas más poderosas de México. Cuando el sol se pone detrás del Pacífico y el cielo se tiñe de naranja y púrpura, esta franja costera de Puerto Escondido se transforma en uno de los epicentros de vida nocturna más vibrantes de la costa oaxaqueña. La calle del Morro, que corre paralela a la playa, se convierte en un corredor de luces, música y aromas donde surfistas, viajeros, nómadas digitales y locales se mezclan para crear una atmósfera única.
En esta guía te llevamos bar por bar, desde los lugares más relajados para disfrutar un mezcal artesanal con vista al mar hasta las discotecas donde la fiesta no termina hasta que sale el sol.
La geografia nocturna de Puerto Escondido
Antes de sumergirnos en los bares, es importante entender cómo funciona la noche en Puerto Escondido. La vida nocturna se divide principalmente en dos zonas: La Punta y Zicatela.
La Punta es donde la mayoría de la gente comienza la noche. Los bares aquí tienen un ambiente más bohemio y relajado, con música en vivo, reggae y cócteles artesanales. Sin embargo, por regulaciones de licencias, los bares de La Punta deben cerrar alrededor de las 11 de la noche, aunque en la práctica muchos estiran hasta la medianoche o un poco más.
Zicatela es donde la fiesta continúa. Aquí no hay una hora de cierre rígida, y los bares y discotecas pueden operar hasta las 4 o 5 de la mañana dependiendo del día y la temporada. Es el segundo acto de la noche en Puerto Escondido, y es donde la energía se intensifica.
Los bares imprescindibles de Zicatela
Cana Brava
Ubicado sobre la calle del Morro con vista directa a la playa de Zicatela, Caña Brava es probablemente el bar más emblemático de la zona. Durante el día funciona como restaurante con desayunos y almuerzos, pero al caer la noche se transforma completamente.
El lugar está construido con caña y madera, con una terraza abierta que permite sentir la brisa del mar mientras disfrutas de tu bebida. La decoración tiene un estilo hawaiano tropical que encaja perfectamente con el ambiente surfero de Zicatela.
La carta de cócteles es variada, con opciones que van desde los clásicos mojitos y margaritas hasta creaciones de autor con ingredientes locales como tamarindo, maracuyá y por supuesto mezcal oaxaqueño. Los precios son accesibles considerando la ubicación y la calidad, con cócteles entre 100 y 180 pesos.
Las noches temáticas son frecuentes: música en vivo los jueves, DJ sets los viernes y sábados, y noches de reggae entre semana. El ambiente es una mezcla perfecta de relajación y fiesta, donde puedes empezar con una conversación tranquila frente al mar y terminar bailando descalzo en la arena.
Xcaanda Zicatela
Xcaanda, cuyo nombre significa “sueño” en zapoteco, es parte de un grupo de establecimientos que ha redefinido la escena nocturna de Puerto Escondido. El concepto combina la estética minimalista con homenajes a la cultura oaxaqueña, y el resultado es un espacio que se siente contemporáneo pero auténticamente local.
El bar tiene eventos casi todos los días de la semana. Los DJ residentes mezclan house, techno y música electrónica tropical que se fusiona con el sonido de las olas rompiendo a pocos metros. Los viernes y sábados son las noches más intensas, con fiestas que se extienden hasta el amanecer.
La carta de bebidas incluye una selección curada de mezcales artesanales de diferentes regiones de Oaxaca, cócteles de autor y opciones de cerveza artesanal mexicana. El precio promedio por cóctel ronda los 150 a 200 pesos.
Xcaanda también tiene presencia en La Punta con dos locales: Xcaanda La Punta y Selma, lo que permite a los fiesteros empezar la noche allá y migrar a Zicatela cuando los bares de La Punta cierran.
Cactus Beach Club
Si lo tuyo es la música electrónica y bailar hasta el amanecer, Cactus Beach Club es tu lugar. Es la discoteca de referencia en la playa de Zicatela, con un sistema de sonido potente, iluminación profesional y una pista de baile que se extiende hasta la arena.
Los eventos especiales con DJs invitados nacionales e internacionales son frecuentes, especialmente durante la temporada alta de noviembre a marzo. Los géneros van desde el techno y el house hasta la música electrónica experimental.
La entrada puede incluir cover en noches especiales, generalmente entre 100 y 300 pesos dependiendo del evento. Las bebidas están en el rango de 120 a 200 pesos por cóctel. La fiesta aquí no arranca hasta después de la medianoche y puede extenderse hasta las 5 o 6 de la mañana.
Barracuda
Barracuda es un bar de playa con un enfoque más relajado que Cactus, pero con una energía que va creciendo conforme avanza la noche. Es un lugar popular entre surfistas y viajeros de larga estancia que buscan un ambiente donde puedan conversar sin gritar pero también bailar cuando la música sube de intensidad.
La terraza con vista al mar es perfecta para los atardeceres. Llega antes de las 6 de la tarde para asegurar un buen lugar y disfrutar del espectáculo natural mientras saboreas un mezcal con naranja y sal de gusano. La carta de comida es buena y los tacos de pescado son particularmente recomendables para acompañar las primeras rondas.
Los fines de semana suelen tener música en vivo o DJ sets que mantienen el ambiente festivo sin caer en el exceso. Es un excelente punto intermedio entre la tranquilidad de un sunset bar y la intensidad de una discoteca.
Kabbalah
Kabbalah es otro de los referentes nocturnos de Zicatela. Con una ubicación privilegiada sobre la calle del Morro, ofrece una combinación de restaurante, bar y espacio de eventos que lo hace versátil para diferentes momentos de la noche.
Las noches de música en vivo son su fuerte. Bandas locales e itinerantes de rock, reggae, cumbia y funk se presentan con regularidad, creando un ambiente que invita a moverse. La pista de baile no es enorme, pero la energía que se genera es contagiosa.
Los cócteles están bien preparados y los precios son competitivos. La cerveza es la opción más económica, con precios desde 40 pesos por una cerveza nacional. Los mezcales van desde 80 hasta 200 pesos dependiendo de la variedad y el productor.
Los bares de mezcal que no puedes perderte
Estar en Oaxaca y no explorar el mundo del mezcal es como visitar Francia y no probar el vino. Zicatela tiene varios establecimientos dedicados a esta bebida ancestral que va mucho más allá del “con sal y limón”.
Mezcalerias artesanales
En la zona de Zicatela y sus alrededores encontrarás mezcalerías que ofrecen degustaciones guiadas donde puedes aprender a distinguir entre un mezcal de espadín, un tobalá, un arroqueño o un cuishe. Los precios por copeo varían: un mezcal joven de espadín puede costar desde 60 pesos, mientras que un mezcal de agave silvestre como el tobalá puede llegar a los 250 pesos o más.
La experiencia de la degustación es tan importante como la bebida misma. Los buenos mezcaleros te enseñarán a oler antes de probar, a detectar las notas ahumadas, frutales o herbales, y a apreciar la diferencia que hacen el tipo de agave, el método de cocción y la región de origen.
Mezcal en cocteleria
Varios bares de Zicatela han incorporado el mezcal como base de una coctelería innovadora. Encontrarás mezcal margaritas, mezcal mules, mezcal sours y creaciones originales que combinan esta bebida con ingredientes tropicales como mango, guayaba, jamaica y chile pasilla. Estos cócteles son una excelente puerta de entrada para quienes están descubriendo el mezcal y encuentran el sabor puro demasiado intenso.
Los mejores spots para el atardecer
El atardecer en Zicatela es un ritual diario que no deberías perderte. La playa se orienta hacia el oeste, lo que significa que el sol se hunde directamente en el Pacífico creando un espectáculo de colores que dura entre 30 y 45 minutos.
Donde verlo con un trago en la mano
Prácticamente cualquier bar o restaurante sobre la calle del Morro ofrece vistas al atardecer, pero algunos lugares se han especializado en convertir este momento en una experiencia completa. Los sunset sessions con DJs que ponen música ambient, chill-out o house melódico se han vuelto populares en los últimos años.
La recomendación es llegar al menos una hora antes del atardecer, pedir tu primera bebida y dejar que la naturaleza haga lo suyo. En temporada alta, los mejores lugares para el sunset se llenan rápido, así que la puntualidad es tu aliada.
El horario del atardecer varía según la temporada: alrededor de las 6:30 pm en verano y las 6:00 pm en invierno. Consulta la hora exacta del día que vayas para no perdértelo.
Fiestas en la playa
Las fiestas en la playa son una tradición en Zicatela que se intensifica durante la temporada alta y durante eventos especiales como torneos de surf, festivales de música y fechas festivas como Año Nuevo y Semana Santa.
Estas fiestas suelen organizarse en los beach clubs y discotecas de la zona, con escenarios montados directamente en la arena, sistemas de sonido profesionales y barras de bebidas distribuidas a lo largo de la playa. La combinación de música, mar, arena entre los dedos y el cielo estrellado crea una atmósfera que es difícil de replicar en cualquier otro lugar.
Las fiestas más populares se anuncian a través de Instagram y Facebook. Sigue las cuentas de los principales bares y clubs de Zicatela para enterarte de los eventos durante tu visita. También puedes preguntar en tu hotel o hostal, ya que generalmente tienen información actualizada sobre los eventos de la semana.
Mas alla de Zicatela: La Punta como preludio
Aunque esta guía se centra en Zicatela, no podemos dejar de mencionar La Punta como el complemento perfecto para una noche completa en Puerto Escondido.
La Punta tiene un ambiente más íntimo y bohemio. Los bares aquí son más pequeños, muchos construidos con materiales naturales como palapa, madera y bambú. La música tiende hacia el reggae, la cumbia acústica y las sesiones de guitarra en vivo.
La estrategia que siguen la mayoría de los fiesteros es empezar la noche en La Punta entre las 8 y las 11 pm, disfrutando de la fase más relajada de la noche con cócteles, conversación y música suave. Cuando los bares de La Punta empiezan a cerrar, la migración hacia Zicatela es casi automática. Un taxi entre las dos zonas cuesta entre 40 y 60 pesos y tarda menos de 10 minutos.
Consejos de seguridad para la vida nocturna
La vida nocturna en Puerto Escondido es generalmente segura, pero como en cualquier destino turístico, hay precauciones que vale la pena tomar.
Transporte nocturno
Nunca camines solo por la playa de noche. Usa taxis para moverte entre zonas; acuerda el precio antes de subir. Una carrera nocturna cuesta entre 40 y 80 pesos.
Consumo responsable
El mezcal supera los 45 grados de alcohol: dos o tres copas equivalen a muchas cervezas. Hidrátate entre bebidas y come antes y durante la noche.
Objetos de valor
Lleva solo efectivo suficiente, tu identificación y tu teléfono. La mayoría de los bares aceptan tarjeta, pero lleva efectivo como respaldo.
En grupo es mejor
Si viajas solo, los hostales son excelentes lugares para conocer gente y formar grupos para salir. Salir en grupo es más divertido y más seguro.
El ritmo de la noche en Zicatela
La noche en Zicatela tiene su propio ritmo, y entenderlo te ayudará a disfrutarla al máximo. Entre semana el ambiente es más tranquilo, ideal para quienes prefieren conversación y música suave. Los jueves suelen marcar el inicio del fin de semana nocturno, con más gente y más energía en los bares.
Los viernes y sábados son las noches grandes. Los bares se llenan a partir de las 11 pm y la fiesta puede extenderse hasta el amanecer. Los domingos tienen un carácter especial: muchos bares organizan sesiones de sunset más elaboradas y la noche tiene un tono de cierre de fin de semana que es a la vez festivo y nostálgico.
Durante la temporada alta, de noviembre a marzo, la intensidad sube varios niveles. Los eventos especiales se multiplican, los DJs internacionales hacen parada en Puerto Escondido y las fiestas en la playa se vuelven más frecuentes y más grandes.
Zicatela no solo ofrece olas de clase mundial. Cuando cae la noche, esta franja de costa se convierte en un escenario donde la música, el mezcal, la brisa del Pacífico y la energía de gente de todo el mundo se combinan para crear experiencias que se quedan grabadas en la memoria mucho después de que termina el viaje.